miércoles, 26 de noviembre de 2014

Causas, consecuencias.

Voy a entrar un poco más en materia y describir cuáles son los problemas reales a los que se enfrenta nuestro sistema educativo.

En primer lugar están los recortes en educación. El gobierno prevé reducir el gasto público destinado a educación en un 20% hasta que alcance el 3,9% del PIB en 2015.

¿Cómo se traduce eso?

Menos ayudas escolares,  de movilidad, de becas de comedor, de libros, de transporte. Menos plazas en programas de movilidad (Erasmus, auxiliares de conversación). Menos calidad en los centros educativos, menor cantidad de material escolar. Menos proyectos de investigación, en definitiva: muchas menos oportunidades de estudiar para todos y todas.

Y por parte del profesorado, ¿cómo afecta esto?
Menos profesores, ratios más grandes, sustituciones sin cubrir.

¿Cómo vamos a mejorar el sistema cuando hay millones de jóvenes esperando un puesto como profesor y cientos de centros esperando profesores;cuando se jubilan docentes y sus plazas no son ocupadas; y cuando suben la ratio de alumnos y se desbordan las aulas? En fin.

Si nos adentramos a la práctica de la docencia, sin desmantelar, o más bien sin seguir desmantelando el sistema desde arriba, nos encontramos con métodos que no han cambiado en los últimos 20 años.

Hay un grave problema de motivación, de planificación curricular o de metodología por parte de los centros educativos que hay que solventar.

La enseñanza basada en grados o exámenes, el control total de la asistencia, la poca participación del alumnado en la producción de material para el aula, son algunos de los aspectos que necesitan revisarse, independientemente de la ley orgánica de turno que nos  introduzcan.


Vamos a analizar diferentes tipos alternativos de enseñanza, en Europa, Latinoamérica y Australia; y veremos porque funcionan y qué es lo novedoso que aportan a la educación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario